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A propósito del IIRSA

Viernes, Julio 3rd, 2009

“La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) es probablemente el plan más ambicioso de inversión en la infraestructura del continente que haya existido nunca. Es una propuesta de integración y desarrollo lanzada por los gobiernos de la región en Brasilia, en el año 2000. La iniciativa plantea la construcción de 10 ejes de grandes obras que incluyen mega-carreteras, represas, gasoductos e hidrovías a lo largo y ancho de América del Sur” www.nuestromar.org

Ya muchos tendrán ideas de lo que les hablaré. Pero más que las cuestiones técnicas esto es lo que he palpado y mis apreciaciones sobre ello.

La gente del común de la zona comprende (aunque de forma limitada) que las infraetructuras le permiten facilidades, por ello creen, en el caso particular del tramo vial Pasto-Mocoa, que es una “bendición” que el gobierno colombiano construya este tramo. Y también lo creo, por que la vía actual es un peligro. Pero esto ¿que acarrea?

Primero, que la vía no hace parte de la voluntad del gobierno con el pueblo del Putumayo o con la de Nariño, o en general con los ciudadanos, dijeramos comunes y corrientes. Esta vía tiene un voluntad transnacional. Responde a intereses propios de la dinámica del mercado y sobre todo del mercado internacional. En esta medida el beneficio a las comundades es un beneficio colateral (por usar un témino que implica todo y nada en muchos casos).

Segundo, las implicaciones ambientales y sociales como cargas negativas del proyecto son minimizadas, no tanto en las implicaciones de corto plazo sino en las de largo alcance. Estas implicaciones han de ser calculadas en las proporciones de lo que implica el negocio. En términos económicos, no puedo hacer yo una inversión sin calcular que por ello voy a recibir mayores beneficios económicos.

Tercero, no es para nadie un secreto que de la zona que hablamos representa un punto geoestratégico. Y en este caso el término geoestratégico es bastante amplio. Lo es para los campesinos, lo es para los grupos económicos, lo es para los indígenas, lo es para el gobierno y el estado, lo es para los sectores militares fuera de la ley y los que están dentro de ella, en fin, lo es para todo el mundo. Y la confrontación de estos intereses, nuestra historia lo ha demostrado, deviene en la resolución vía armada.

Y creo que estas ideas van a trastocar a todo el mundo y generaran procesos de “impactación social” considerando el contexto geopolítico en el cual se desarrollará.

Para el caso indígena, este proceso (impactación social) ha venido formandose a partir de las iniciales negociaciones y cual si fuera un proceso de orden mínimo los hechos negociadores se han desarrollado y solamente luego de un periodo de mediano alcance podemos adverdir de las consecuencias de las negociaciones.

Las comunidades indígenas han encargado esta cuestión a sus representantes, quienes poco o tal vez nada han considerado para actuar como defensores de sus comunidades y se han alineado a consideraciones de orden personalista, como he descrito a estos lideres en anteriores notas.

El panorama que esta situación le plantea a las organizaciones indígenas de la zona en que impacta el proyecto no solo debe ser de una negociación explicita sobre el proyecto sino una posibilidad de acción  y postura distintiva frente a quienes estén implicados en el proyecto. Y en este sentido no es la consideración que sean contrarias a las del gobierno o contrarias al proyecto, sino que la presentación de su postura represente al pueblo y que se asuman como pueblos las consecuencias que ello implicará.

Esta es la razón no para responder a caprichos de orden ideológico indígena, en la idea de que todo lo viene del gobierno es malo, sino para entender y comprender que estamos en un mundo cambiante donde la fortaleza como indígenas radicará en su pueblo, en la determinación de su pueblo, sobre lo que se ha construido en lo últimos años y de ese conocimiento que se ha acumulado de la relación con el blanco y su mundo.

No es un determinante ciertas posturas pues todas ellas van a tener sus matices, sin embargo creo que en el fondo hay cosas que saldrán, pero que ello no solo puede ser concebido desde el dicurso que suena bonito, sino desde las acciones que nos revelan.

Esas pueden ser las razones indias o indígenas que en momentos futuros de coyuntura harán diferencia sobre otros intereses.

(… como siempre, por construir…)

P.D. Los recientes hechos de Bagua y los pasados de La Cauchería en La Chorrera, deben ser referentes en la amazonía.

Reflexiones sobre la cuestión indígena y el liderazgo

Miércoles, Abril 15th, 2009

En mis notas anteriores se vislumbra una idea de la reflexión interna, si se pudiera, más cercana a las localidades y dinámicas indígenas. Y he tratado de expresarlo en un tono directo, a veces con cierto dolor y rabia, pues ello pasa por la misma incapacidad de hacer cosas de un orden inmediato.Pero, luego de las reflexiones religiosas de Semana Santa y pensando con un poco de calma, quiero expresar lo mismo pero en otras palabras.

Primero el reconocimiento a las voces mas sonoras del movimiento indígena que han causado en el orden estructural de nuestro estado-nacion reacciones positivas sobre el miramiento de las cuestiones indígenas y entender que las acciones gubernamentales (políticas, normas, leyes, directrices) han implicado avances tanto en la comprensión de las cuestiones en debate como en la repercusión de estos temas en el orden internacional.

Pero es alli donde surge mi preocupación: Nos hemos esforzado tanto en la visibilización de nuestras cuestiones (demandas, situaciones problematicas) hacia afuera afuera, en las organizaciones regionales y nacionales, en el congreso, en los organismos internacionales - indígenas y no indígenas-, que parece haber descuidado la visibilización y reflexión de nuestras cuestiones indígenas hacia adentro.

Este panorama tiene algunas consideraciones que no pueden considerarse generales pero indican eventos contextuales:

1. La voz sonante del movimiento indígena se ha desligado de las localidades: Los congresistas, los dirigentes regionales y nacionales por su mismo accionar, que no radica en la localidad, pierden capacidad de retroalimentación. Esta situación es también desfavorable para las comunidades locales y sus gobiernos, pues pierden fortalecimiento insitucional local en tanto no existe una comunicación fluida para la toma de desiciones.

2. La representación en una desviación implica la invisibilización de posturas y situaciones problematicas al interior de los grupos representados.

3. El poder y sus dinámicas implican acuerdos non santos que imposibilitan toma de decisiones libres de presión

En todo este marco, quienes en ultimas pagan las situaciones desventajosas son las comunidades locales. Un buen ejercicio es retroalimentar los discursos desde el contacto con la realidad local.

Le Hegemonia indígena: El reversazo (II)

Domingo, Abril 5th, 2009

Hemos visto el nacimiento de una nueva organización indígena en el Cauca. Esto ya de por si es interesante considerando que ésta es una zona, que en muchas ocasiones, se ha autoasignado la voz sonante indígena en Colombia.

Y así como todo nacimiento, este también tiene sus cosas alegres y sus cuestiones amargas y dolorosas. En esta ocasión me referiré a algo de esas cosas amargas y dolorosas.

Cierto es que el liderazgo indígena, en colombia y sobre todo en el Cauca, ha puesto un punto muy alto en materia de conquista y lucha por los derechos indígenas y desde el punto de vista externo esto es bien visto y catalogado por muchos, como de las mejores experiencias de lucha por la reivindicación de derechos. Pero como he tratado de sostener en diversos espacios, la cuestión es que se ha descuidado el discurso hacia adentro, y si ahondamos más en esto, la acción política, social y económica hacia adentro (hacia las las comunidades de bases) desde hace ya mucho rato, desde la dscursividad de sus líderes, ha sido descuidada.

Así, el liderazgo indígena no solo es un punto aparte de la comunidad indígena, en términos politicos, sino es un punto aparte en la consolidación económica personal. Suena “raro” hablar a Piñacué, Rojas Birry y a los dirigentes organizativos indígenas, sobre las condiciones y demandas indígenas cuando ya no se “siente” en la piel la situación de vulnerabilidad de cada uno de los miles de indígenas que tienen que vivir esta realidad.

Y es en ese curso dinámico que las organizaciones indígenas, sobre todo la postura de sus líderes, se está distanciando cada vez más y más de esa realidad indígena. Y  a pesar de esto, en una condición paradojica, los metarelatos indígenas se siguen fortaleciendo, desde la discursividad académica, desde la capacidad oratoria indígena, desde la formación occidental de muchos de los líderes indígenas, a costa del distanciamiento de las acciones comunitarias, sociales, politicas y economicas de orden local.

Así, estas confrontaciones sociales y organizativas generan otras visiones, que en alguna medida van delineando los espacios para la emergencia de nuevos relatos, de otras historias indígenas más ligadas al sentimiento, a la vida cotidiana y seguramente ello permitirá las confrontaciones normales de los reacomodos discursivos y organizacionales.

Estos son los contornos de la Hegemonía Indígena que en los póximos meses y años veremos como centro de debate del quehacer organizativo indígena (debates que no son nuevos y que muy seguramente tratarán de ser desviados por que a muchos no nos gustan que nos toquen la herida).

La razón burocrática ¿será un cuento chino?

Martes, Marzo 31st, 2009

Entre las cositas que hago, “acompaño” en los procesos institucionales de las comunidades indígenas.

En una de estas “acompañadas”, me encontré en una oficina “pública” con dos personajes burocráticos: El director local y un funcionario de la dirección nacional. Ambas adscritos al Ministerio “X”.

El caso es que era una reunion para discutir un proyecto que había sido intervenido  (pues el contratista, gobernador indígena, alcalde municipal, interventor, entre otros, hicieron cosas que saben hacer en temas de inversión en comunidades indígenas: Enrredaron a los interesados y los dejaron viendo un chispero). A esta cita se adelantó el contratista para hacerles saber a los burócratas antes mencionados que el contrato estaba listo y se comprometían a entregarlo en el término de un mes.

Para cumplir con el contrato inicial los implicados tuvieron que hacer nuevamente las acostumbradas maniobras: Enrredar a la comunidad, cambiar las referencias del contrato, hacerce “amigo del interventor” y del “director local”, y cumplir “formalmente” con los términos que se requerían en la oficina local, pues estaba en juego los plazos para liquidar el contrato que era financiado con recursos de un organismo multilateral.

Asi las cosas: Todo estaba bien. Pero, la versión de la comunidad era otra: Inicialmente, los planos del proyecto fueron cambiados, la concertación con la comunidad fue pobre y consecuentemente los obras terminaron convertidas en “gallinero”. Luego para subsanar el proyecto: los beneficiarios tuvieron que inyectar nuevos recursos, “firmar muchos papeles por que sino nos vedan para otros proyectos por 10 años”, tambien el cabildo y la alcaldía destinaron nuevos recursos, cuando se suponía que el contratista era quien debería asumir los costos por el incumplimiento del contrato y el interventor debería asumir sus responsabilidades.

En este enrredo, la banca multilateral apuraba al gobierno con los plazos, el gobierno mediante el ministerio apuraba a sus funcionario de orden nacional, regional y local. Aqui deviene la razón burocrática: No me interesa que ha pasado con “x” o “y” proyecto, lo que me interesa es la formalidad y el cumplimiento de los plazos establecidos.

Estos dos funcionarios burocráticos expresaron en son tranquilizador: el director local: Las cosas están bien, con el 90% del proyecto podemos liquidar; el funcionario de la dirección nacional: ¿en que más les puedo ayudar?

P.D.: Esta es una version claro está. Por que talvez en otra ocasion le cuento por que el cabildo no asumió directamente el proyecto cuando estaba en capacidad de hacerlo. También, cual es la figura de propiedad sobre estas casas cuando ante la notaria aparece un titulo de “compraventa total”, siendo construida estas casa en predios de resguardo indígena. Y más cositas como esta…

¿Conoces La Chorrera?

Jueves, Marzo 19th, 2009

Lago de La Chorrera

Lago de La Chorrera

Para algunos, sobre todo para quienes se han interesado por las culturas amazónicas, la primera referencia que tienen cuando se menciona La Chorrera es sobre los Uitoto, grupo indígena del lugar sobre quien más se ha investigado y escrito. Para aquellos quienes no tienen ni idea, a no ser por la referencia amazónica, este lugar es, inicialmente, el punto de encuentro de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane que habitan sobre el curso del río Igaraparaná.

Así, La Chorrera como poblado se ubica en el curso medio del río Igaraparaná, donde este río es interrumpido por un raudal y un lago que en las épocas de verano deja entrever una maravilla de la naturaleza, única en esta zona: rocas gigantes, dos hermosas playas, una de arena blanca fina y la otra de gravilla amarilla, la union de rocas en forma circular, la que solo se ve cuando el agua está muy bajo, y que tiene referencia con un mito Uitoto. (Ya luego podrán ver este paisaje en algúnas imágenes que subiré)

Y decía inicialmente porque esa es La Chorrera que de entrada uno puede comentarle a cualquier interesado en este lugar. Pero La chorrera, más allá del poblado y sus paisajes, lleva a rastra una historia de sangre, dolor y muerte indígena. Esta Chorrera que inicialmente la mostramos bella, pacífica, es la misma Indiana del periodo de La Cauchería, epicentro de los tratos más crueles a indígenas a comienzos del siglo pasado. Entre algunas cosas de ese periodo, los Hermanos Arana y sus capataces quemaban vivos a quienes no cumplian con la medida de caucho tasada por ellos, los encadenaban, los latigaban, las violaban, etc…(Pueden conocer más acerca de este periodo en escritos del Profesor Roberto Pineda Camacho).

Esta La Chorrera, la que se ha forjado a pulso desde ese periodo de La Cauchería, la que vivió el periodo de la evangelización, la que se descarriló en el periodo de la bonanza cocalera y de pieles a mediados del siglos pasado y la que se puso a prueba a finales del siglo a debatir cuestiones contemporáneas, entre ellas su devenir como pueblo indígena, en medio del gran ambicioso proyecto desde el estado colombiano para la amazonía colombiana: El Proyecto La Chorrera de La Caja Agraria hacia el año 1985-6.

De esta última La Chorrera es la que quiero seguir recreando. (Porque a muchos se nos ha olvidado esta historia, historia de la selva, historia amazónica, historia colombiana y por su puesto historia universal-humana)

Los debates en este último periodo permitieron generar los contornos discursivos de los actualmente autonominados HIJOS DEL TABACO, LA COCA Y LA YUCA DULCE (los mismos Uitoto, Bora, Okaina y Muinane de La Chorrera).